Alimentación

La alimentación es el proceso por el que el deportista facilita a su organismo los nutrientes necesarios para disponer de la energía suficiente ante un esfuerzo físico. Con independencia del nivel de exigencia de cada persona, puesto que no es lo mismo un deportista de élite que un corredor aficionado, una buena alimentación es fundamental para rendir más, mejor y prevenir riesgos.
La dieta equilibrada, con riqueza en sus alimentos, también forma la base de la alimentación del deportista. Pasta, arroz, verduras, legumbres, pescado, carne, fruta, patatas o huevos, todo en cantidades apropiadas, son indispensables para que cualquier persona tenga un estado de salud correcto desde el que iniciar a práctica deportiva sea con la intensidad que sea.

Alimentación antes del deporte

El Consejo Superior de Deportes presenta unas recomendaciones alimenticias para los deportistas. Las jornadas previas a un evento señalado en el calendario deben ser ricas en hidratos de carbono (65-75 %) y acompañarse de grasas (15-20 %) y proteínas (10-12 %). La hidratación es crucial incluso con días de antelación para tener los músculos preparados para el deporte.

"El mismo día de la actividad física es importante comer con unas tres horas de antelación, ya que la digestión, además de ser molesta, requiere energía del organismo e impide dar el máximo en el esfuerzo. "

La comida previa a la realización de ejercicio físico debe ser rica en hidratos de carbono y escasa en proteínas, grasas y fibra. Tampoco se recomiendan platos novedosos o menús muy condimentados por los efectos que puedan tener al procesar los alimentos.
Un error es el de no cenar el día anterior ni desayunar en esa mañana, ya que el deporte en ayunas no solo no alcanza el rendimiento máximo, sino que puede ser causa de hipoglucemias. Asimismo, en la hora anterior a la sesión de deporte se recomienda que sea de forma líquida, pues se asimila fácilmente.

Durante el deporte

En plena sesión de deporte, sobre todo si dura más de una hora, lo más adecuado es ingerir cantidades pequeñas de hidratos de carbono. Los cereales, los plátanos o los frutos secos son una fuente de energía que se absorbe rápidamente y proporciona alimento eficazmente para el organismo.
Una excesiva cantidad de alimento o una elección incorrecta puede generar sensaciones de empacho o malestar, con todo lo que ello significa para el rendimiento del deportista. Cómo no, la hidratación es indispensable para recuperar los líquidos que se pierden durante la acción del deporte.

Después del deporte

Cuando ha terminado la tanda de deporte se deben recuperar las energías perdidas para no resentir el estado muscular y que los músculos recuperen su estado original. La alimentación más deseable es en forma de hidratos de carbono durante las dos horas posteriores al ejercicio físico.
La patata, el arroz o la pasta vuelven a ser aliados en el menú de un deportista. Por el contrario, los alimentos grasos no son nada adecuados porque ralentizan el proceso por el que el organismo asimila los hidratos de carbono que necesita, además de producir molestias gástricas o problemas digestivos.
SUBIR