Hiponatremia

Se denomina hiponatremia a la existencia de una concentración de sodio plasmático inferior de 135 mEq/L. Esto se traduce como una mala hidratación (beber demasiada agua durante la carrera) que puede tener consecuencias muy peligrosas para el deportista.

En los corredores de maratón y en general los de larga distancia es indispensable hidratarse de forma adecuada durante una carrera. Dado que no es lo mismo la hidratación un día de invierno que un día caluroso en verano, conviene informarse antes de cómo y cuándo debe hidratarse un corredor ya que una hidratación en exceso puede ser peligroso.

El sodio y el potasio son los iones más importantes a tener en cuenta en la hidratación de un deportista. Sumados al cloro, calcio, magnesio y fósforo, los iones son partículas con carga eléctrica en nuestra sangre y son esenciales para diversos procesos corporales como la contracción muscular o el pH. Un desequilibrio de estos iones en sangre por una enfermedad, por la dieta o por una alteración de la hidratación pueden dar como resultado un mal desarrollo de las funciones normales en nuestro cuerpo.

Un exceso de hidratación hace que la concentración de sodio en sangre disminuya provocando la hiponatremia. Los síntomas para detectar la hiponatremia son: Dolor de cabeza, alteraciones para caminar, falta de atención y de memoria, irritabilidad… En caso de que la hiponatremia sea moderada o grave los síntomas irían a náuseas, vómitos, desorientación e incluso alteración respiratoria y convulsiones.

Los corredores de largas distancias (maratones y ultramaratones) son los más propensos a sufrir hiponatremia debiendo dedicar una especial atención a la hora de hidratarse antes, durante y después de la competición. En carreras largas, el exceso de tiempo puede provocar olvidos en el control hídrico.

Es aconsejable evitar carreras de larga distancia, pero si no hay más remedio es indispensable controlar exhaustivamente la hidratación. Esta debe incluir tanto agua como electrolitos e hidratos de carbono de absorción rápida, siempre en rangos determinados.

¿Cómo evitar la hiponatremia?

  • Practica la hidratación en los entrenamientos previos a la competición.
  • Beber alrededor de medio litro de agua las 4 horas previas a la competición.
  • A partir de la media hora de carrera ingerir unos 200 ml de bebida deportiva cada 20 minutos.
  • Beber solamente cuando exista sed real.

La bebida deportiva ideal debe contenter

  • Entre 80 kcal y 350 kcal por litro de bebida.
  • Al menos un 75% de las calorías deben proceder de hidratos de carbono de absorción rápida (glucosa, sacarosa, maltrodextrinas).
  • No debe haber más de 90 gramos de hidratos de carbono por litro de bebida (un 9% de la misma).
  • La bebida debe contener, al menos, 460 mg de sodio por litro (46 mg/100 ml o 20 mmol/L) y un máximo de 1150 mg de sodio por litro (115 mg / 100 ml o 50 mmol/L).
  • La osmolaridad de la bebida debe encontrarse entre 200-330 mOsm/Kg de agua.

La hiponatremia es uno de los riesgos asociados a una práctica deportiva de alta intensidad. La organización de cualquier evento debe proporcionar puestos de hidratación para los corredores que a su vez son los principales responsables de llevar una hidratación adecuada para la práctica deportiva. Toda carrera, ya sea popular o profesional debe estar igualmente preparada para cualquier accidente cardiovascular de cualquiera de sus corredores, ¡Un evento cardioprotegido salva vidas!

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